
Cuando abres una cuenta para invertir y alguien te dice “yo te asesoro”, ¿cómo sabes que esa persona de verdad sabe lo que hace y no está improvisando con tu dinero? En México, la respuesta pasa casi siempre por cuatro letras: AMIB. Es la institución que examina y certifica a los profesionales del mercado de valores, y también la que agrupa a las casas de bolsa del país. Casi nadie fuera del gremio la conoce, y sin embargo está detrás de cada asesor, promotor y operador con el que tratas.
Te escribo desde adentro: soy asesor financiero certificado por la AMIB (Figura 3) y profesor de finanzas. Presenté su examen, lo renuevo cada tres años y he visto a decenas de alumnos prepararlo. Así que esta guía no sale de un folleto, sale de la experiencia. Vamos a ver qué es la AMIB, qué hace exactamente, por qué no es lo mismo que la CNBV y —lo más útil para ti— cómo usar todo esto para saber si quien maneja tu dinero está realmente acreditado.
Lo esencial
- La AMIB es el organismo que agrupa a las casas de bolsa, operadoras y distribuidoras de fondos de México y certifica a los profesionales que operan en el mercado de valores.
- Su nombre legal actual es Asociación Mexicana de Instituciones Bursátiles, A.C. Mucha gente la llama “Intermediarios Bursátiles”: ese fue su nombre de 1993 a 2016.
- Es un organismo autorregulatorio (OAR) reconocido por la CNBV desde 2002. No es gobierno: es una asociación civil privada.
- Certifica cinco figuras del mercado de valores. La Figura 3 (Serie 210) es la del asesor en estrategias de inversión, el “asesor de inversión” con el que probablemente tratas.
- Emite más de 11,000 certificaciones al año. Cada certificación dura 3 años y se renueva con examen o puntos de actualización.

¿Qué es la AMIB?
La AMIB es el gremio del sector bursátil mexicano: la asociación que representa a las casas de bolsa, las operadoras de fondos y las distribuidoras que participan en el mercado de valores, y que además certifica a los profesionales que trabajan en él. Su nombre completo es Asociación Mexicana de Instituciones Bursátiles, A.C. Nació en 1980 y es una asociación civil privada, sin fines de lucro: no forma parte del gobierno ni cobra impuestos. Piénsala como el “colegio profesional” del mundo bursátil.
Aquí un detalle que a casi todos les sorprende, incluso a gente del medio: la AMIB cambió de nombre. Arrancó en 1980 como Asociación Mexicana de Casas de Bolsa, en 1993 pasó a “Asociación Mexicana de Intermediarios Bursátiles” —el nombre que muchos todavía usan— y desde el 28 de abril de 2016 se llama oficialmente “de Instituciones Bursátiles”. El acrónimo AMIB nunca cambió, por eso la confusión persiste. Si alguien te dice “Intermediarios Bursátiles”, no está mal informado: está usando el nombre que fue correcto hasta hace unos años.
La AMIB es una pieza clave del sistema financiero mexicano. Se ubica del lado de los intermediarios —las casas de bolsa y las operadoras— y sirve de puente entre ellos y las autoridades. Junto con la Bolsa y los reguladores, forma parte de la estructura que hace que el mercado de valores funcione con reglas parejas. Si quieres ver el cuadro completo de quién es quién, te sirve el mapa del sistema financiero mexicano.
¿Qué hace la AMIB exactamente?
La AMIB hace cuatro cosas principales, y todas terminan tocándote como inversionista. Representa a sus agremiados frente al gobierno y los reguladores; autorregula al sector con códigos de ética y sanciones; certifica a los profesionales del mercado mediante exámenes; y genera información y educación financiera. De hecho, gran parte de las cifras que ves sobre fondos de inversión en México salen de sus reportes mensuales.
Para dimensionar el sector que agrupa: los fondos de inversión en México superaron por primera vez los 5 billones de pesos en activos administrados a inicios de 2026, con más de 16 millones de clientes al cierre de 2025 —un salto anual del 38.67%— según datos de la propia AMIB (La Jornada, marzo de 2026). Ese universo de ahorro representa cerca del 14% del PIB nacional. Detrás de cada uno de esos contratos hay profesionales que la AMIB certificó. Si te interesa ese mundo, te conviene entender también qué son las sociedades de inversión y quién las administra a través de las operadoras de fondos.

¿Qué significa que la AMIB sea un “organismo autorregulatorio”?
Un organismo autorregulatorio (OAR) es una institución privada a la que la ley le permite dictar y vigilar reglas para su propio gremio, siempre bajo la supervisión del regulador. La CNBV reconoció a la AMIB como OAR en 2002, con base en el artículo 228 de la Ley del Mercado de Valores (AMIB). En cristiano: la AMIB pone reglas de conducta y estándares profesionales, y la CNBV vigila que esas reglas y el propio gremio se porten bien.
Aquí está la distinción que casi nadie te explica y que evita mucha confusión: la CNBV regula, la AMIB autorregula y certifica. La autorregulación es como el reglamento interno de un condominio: lo hacen los propios vecinos para convivir mejor, pero por encima siempre está la ley del país. La AMIB puede sancionar a un agremiado o quitarle una certificación a un profesional que se porta mal; lo que no puede es sustituir a la autoridad. Por eso el sistema tiene dos capas: una privada (AMIB) y una pública (CNBV).
En corto: AMIB vs. CNBV
No son lo mismo y no compiten. La CNBV es la autoridad del gobierno: regula, autoriza y supervisa a todo el sistema de valores. La AMIB es una asociación privada del gremio: representa a sus agremiados, autorregula con códigos de ética y, sobre todo, certifica a las personas. Una es el árbitro oficial; la otra, el colegio que examina y agrupa a los jugadores.
La certificación AMIB: las cinco figuras del mercado de valores
La función más conocida de la AMIB es certificar a los profesionales, y lo hace por “figuras”: cada figura es un tipo de trabajo distinto dentro del mercado, con su propio examen. En el mercado de valores existen cinco figuras principales, identificadas por un número de “Serie”. Nadie puede promover, asesorar u operar valores frente al público sin la certificación que corresponda. Es un requisito legal, no un adorno para el CV.
| Figura | Serie | Qué te permite hacer |
|---|---|---|
| Figura 1 Promotor de Fondos de Inversión |
100 | Promover y vender fondos de inversión al público. |
| Figura 2 Promotor de Valores |
200 | Promover valores (acciones, deuda) y recibir órdenes de clientes. |
| Figura 3 ⭐ Asesor en Estrategias de Inversión |
210 | Asesorar y diseñar estrategias y portafolios en fondos, deuda y acciones. Es la figura del “asesor de inversión”. |
| Figura 4 Operador de Bolsa |
220 | Ingresar y ejecutar operaciones en los sistemas de la BMV o BIVA. |
| Figura 5 Operador de Mercado de Dinero |
240 | Operar instrumentos de deuda y mercado de dinero. |
Yo tengo la Figura 3, la del asesor en estrategias de inversión, y te puedo decir que el examen no es un trámite. Cuando lo preparé, lo que más me marcó fue cuánto peso tiene la ética y el marco normativo, no solo las matemáticas financieras. La AMIB quiere asegurarse de que quien te va a recomendar dónde poner tu dinero entienda, antes que nada, su responsabilidad contigo. Esa es, para mí, la parte más valiosa de la certificación: no te vuelve adivino de los mercados, pero sí te obliga a poner al cliente primero.
¿Cómo es el examen de la AMIB y qué tan difícil es?
El examen de la Figura 3 (Serie 210) tiene 210 preguntas repartidas en nueve áreas de conocimiento, dura 4 horas con 18 minutos y se califica en una escala de 200 a 1,100 puntos, con un mínimo aprobatorio de 600 (Guía de Certificación AMIB). No basta con sacar 600 en promedio: hay áreas que debes aprobar por separado. Cubre desde ética y marco normativo hasta matemáticas financieras, portafolios, deuda, derivados y análisis económico.
Y no es “una vez y ya”: la certificación vence a los 3 años. Para mantenerla vigente hay que renovar con un examen de actualización o acumulando puntos de educación continua. Ese detalle importa más de lo que parece, porque significa que un asesor certificado está obligado a seguir estudiando para conservar su acreditación. La AMIB emite más de 11,000 certificaciones al año en total y tiene un acuerdo con el CFA Institute para homologar estándares internacionales (Funds Society).
¿Por qué te importa la AMIB como inversionista?
Te importa porque la certificación AMIB es tu primer filtro de confianza. Con más de 16 millones de personas ya invirtiendo en fondos en México —4.5 millones más que el año anterior—, cada vez hay más gente nueva a la que “alguien” le ofrece asesoría (El Economista, diciembre de 2025). Antes de darle acceso a tu dinero a un asesor, deberías poder responder una pregunta simple: ¿está certificado por la AMIB y registrado ante la autoridad?
¿Cómo lo verificas en la práctica? Pregúntale directo a tu asesor su figura y número de certificación AMIB, y confirma que la casa de bolsa o distribuidora que representa esté autorizada por la CNBV. Un profesional serio te lo dice sin problema; la duda empieza cuando alguien evade la pregunta. Este hábito, tan sencillo, es de las mejores defensas que tienes contra el fraude financiero, sobre todo frente a quien promete rendimientos “seguros” operando desde la informalidad. La certificación no garantiza que ganes dinero, pero sí que la persona pasó por un filtro real de conocimiento y ética.
Preguntas frecuentes
¿Qué es la AMIB y para qué sirve?
La AMIB es la Asociación Mexicana de Instituciones Bursátiles, A.C., el gremio que agrupa a las casas de bolsa, operadoras y distribuidoras de fondos de México. Sirve para representar al sector, autorregularlo con códigos de ética y, sobre todo, certificar a los profesionales que operan en el mercado de valores. Nació en 1980 y es una asociación civil privada, no una dependencia del gobierno.
¿La AMIB es lo mismo que la CNBV?
No. La CNBV es la autoridad pública que regula y supervisa todo el sistema de valores. La AMIB es una asociación privada del gremio que autorregula y certifica a las personas. La CNBV reconoció a la AMIB como organismo autorregulatorio en 2002, bajo el artículo 228 de la Ley del Mercado de Valores. Dicho simple: la CNBV es el árbitro oficial; la AMIB, el colegio que examina y agrupa a los jugadores.
¿Por qué mucha gente la llama “Intermediarios Bursátiles”?
Porque ese fue su nombre oficial de 1993 a 2016. La AMIB nació en 1980 como Asociación Mexicana de Casas de Bolsa, luego fue de Intermediarios Bursátiles y desde el 28 de abril de 2016 es de Instituciones Bursátiles. El acrónimo AMIB nunca cambió, así que el nombre viejo sigue circulando. No es un error grave: es simplemente la razón social anterior.
¿Qué es la certificación Figura 3 de la AMIB?
Es la certificación del asesor en estrategias de inversión (examen Serie 210), la figura típica del “asesor de inversión”. Permite asesorar y diseñar estrategias y portafolios con fondos, deuda y acciones. El examen tiene 210 preguntas, dura más de cuatro horas y exige un mínimo de 600 puntos en una escala de 200 a 1,100. La certificación vence a los 3 años y se renueva con actualización.
¿Cómo verifico si mi asesor está certificado por la AMIB?
Pídele su figura y número de certificación AMIB, y confirma que la casa de bolsa o distribuidora que representa esté autorizada por la CNBV. Un profesional serio comparte esos datos sin problema. Verificar la certificación es uno de los filtros más simples y efectivos para evitar fraudes, especialmente frente a quien ofrece rendimientos “garantizados” desde la informalidad.
¿La AMIB certifica solo asesores?
No. Certifica cinco figuras del mercado de valores: promotor de fondos (Serie 100), promotor de valores (Serie 200), asesor en estrategias de inversión (Serie 210), operador de bolsa (Serie 220) y operador de mercado de dinero (Serie 240). Cada una tiene su propio examen. En total, la AMIB emite más de 11,000 certificaciones al año y también certifica figuras del mercado de derivados.
Conclusión: las cuatro letras detrás de tu asesor
La próxima vez que alguien te ofrezca asesoría para invertir, ya sabes qué hay detrás de la palabra “certificado”. La AMIB agrupa al sector bursátil, pone reglas de ética, publica los datos del mercado de fondos y —lo que más te toca— examina y acredita a los profesionales que manejan el dinero de millones de mexicanos. No es una dependencia del gobierno ni sustituye a la CNBV: es la capa privada que convive con la pública para que el mercado sea más confiable.
Si te llevas tres ideas, que sean estas. Una: la AMIB certifica personas; la CNBV supervisa al sistema. Dos: hoy se llama “Instituciones Bursátiles” (antes “Intermediarios”, hasta 2016), pero el acrónimo es el mismo. Tres: preguntarle a tu asesor su figura y número de certificación es un filtro de confianza que toma diez segundos y te puede ahorrar un disgusto. Conocer a la AMIB no te hará ganar más en la Bolsa, pero sí te ayudará a elegir mejor en quién confías. ¿Ya le preguntaste a tu asesor si está certificado?
Este artículo es educativo y no constituye recomendación personalizada de inversión. Toda inversión implica riesgos, incluida la posible pérdida de capital. Las cifras de mercado, certificación y figuras citadas son indicativas a julio de 2026 y pueden cambiar; verifica siempre en la fuente oficial (amib.com.mx y cnbv.gob.mx) y confirma que tu intermediario esté autorizado por la CNBV antes de invertir.
¿Y ahora qué sigue?
Invertir no tiene que ser un juego de azar. Trabajo con 8 casas de bolsa en México y 9 en Estados Unidos: te acompaño para que entiendas dónde estás poniendo tu dinero, por qué, y cuál es tu estrategia de salida — desde CETES hasta acciones en la BMV.
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Pablo Padilla
Asesor certificado por la AMIB · Actuario UNAM · Profesor universitario de finanzas
Llevo más de 10 años en el sector financiero mexicano — banca, mercados bursátiles y docencia. Escribo este blog para que cualquiera pueda entender las finanzas, y también acompaño personalmente a personas que quieren poner su dinero a trabajar con estrategia.
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Fuentes consultadas
- AMIB, “Reconocimiento y autorización” (reconocimiento como organismo autorregulatorio por la CNBV en 2002; base legal artículo 228 de la Ley del Mercado de Valores), consultado 2026-07-10, amib.com.mx
- AMIB, “Guía de Certificación v6.0 — Examen integral del Asesor en Estrategias de Inversión (Serie 210)” (210 preguntas, escala 200–1,100, mínimo aprobatorio 600, duración 4h18min), consultado 2026-07-10, amib.com.mx
- Funds Society, “La AMIB y el CFA Institute firman acuerdo que facilitará la certificación de las cinco figuras de profesionales del mercado de valores de México” (cinco figuras; más de 11,000 certificaciones al año), consultado 2026-07-10, fundssociety.com
- La Jornada, “Fondos de inversión en México alcanzan hito histórico: AMIB” (activos superan 5 billones de pesos; ~14% del PIB), 13 de marzo de 2026, jornada.com.mx
- El Economista (vía Yahoo Noticias), “Fondos de inversión en México: clientes suben 38.67% y activos 15.52%” (16,121,761 clientes; cartera 74% deuda / 26% renta variable a diciembre de 2025), diciembre de 2025, es-us.noticias.yahoo.com
- Axis Negocios, “Los fondos de inversión rompen récord con 5.03 billones de pesos” (dato AMIB, febrero de 2026), axisnegocios.com
- Funds Society, “Ratifican a Álvaro García Pimentel al frente de la AMIB para un nuevo periodo de tres años” (presidencia de la AMIB, 2026), fundssociety.com
- CFA Institute, “CFA Institute and AMIB Sign Cooperation Agreement” (homologación de estándares con las figuras de la AMIB), 2017, cfainstitute.org







