
El 18 de junio de 2024 la CONDUSEF publicó una advertencia: Billions Trade Club y Quantum Leap Company LLC no estaban inscritas en su registro y no tenían autorización para ofrecer inversiones en México. Diecisiete días después, el 5 de julio, la plataforma dejó de pagar.
La advertencia era correcta, llegó a tiempo y era pública. Y no sirvió de nada. Este artículo explica por qué, en qué quedó el caso y qué puedes hacer si pusiste dinero, porque la respuesta corta —denunciar en la fiscalía de tu estado— es justamente la que no mueve el expediente.
Lo esencial
- Prometía entre 7% y 9% mensual por “criptoarbitraje”. Reinvertido, 7% mensual son 125% al año; los Cetes a 28 días promediaron 10.94% anual cuando esto colapsó.
- En el papel no vendía un servicio financiero, sino “educación financiera”. Un curso no necesita autorización de la CNBV ni registro en el SIPRES, y ahí está la puerta por la que se metió.
- Nadie ha sido condenado en México por este caso. En enero de 2025 los cuatro señalados solicitaron tres amparos contra posibles órdenes de aprehensión.
- Las denuncias en fiscalías estatales no avanzan por un motivo concreto: el artículo 400 bis del Código Penal Federal reserva el inicio de la investigación a Hacienda.
- De una estimación de 300 millones de dólares captados, la única restitución documentada fueron 1,200 personas × 300 dólares. El 0.12 por ciento.
Qué era Billions Trade Club
Se presentaba como un club exclusivo de criptoarbitraje. La idea, dicha así, es razonable: la misma moneda puede valer un poco distinto en dos casas de cambio a la misma hora, y alguien compra barato en una y vende caro en la otra. Eso existe, es legal y hay gente que se dedica a eso.
Billions decía hacerlo con cinco criptomonedas en veinte casas de cambio a la vez, con inteligencia artificial. Y decía que eso producía entre 7% y 9% mensual.
Detente en ese número un segundo. Siete por ciento mensual, reinvertido, son 125% al año. En junio y julio de 2024, justo cuando esto colapsó, los Cetes a 28 días promediaron 10.94% anual. No era un poco más que lo seguro: era más de diez veces lo que paga el gobierno mexicano por pedir prestado. Esa cuenta la desarrollamos con más calma en por qué un rendimiento demasiado bueno es el dato que delata un fraude.
Para entrar se pagaba una membresía de entre 500 y 1,000 dólares. No en pesos: en Tether, una criptomoneda que el propio usuario compraba en Bitso o en Binance abriendo él mismo la cuenta, con su nombre. Guarda ese detalle, porque es la pieza más importante de todo el esquema.
La alerta llegó a tiempo. Y no sirvió de nada
La CONDUSEF hizo exactamente lo que le toca. El 18 de junio de 2024 publicó que esa cosa no es entidad financiera regulada ni supervisada y que no aparece en el Sistema de Registro de Prestadores de Servicios Financieros. Diecisiete días más tarde la plataforma dejó de pagar.
¿Por qué una advertencia correcta y publicada a tiempo no detuvo nada? Porque decía algo verdadero y, al mismo tiempo, inútil: nunca pretendieron estar registrados. No se les había olvidado el trámite.
Fíjate cómo está escrita esa alerta, porque la autoridad eligió cada palabra. No dice “la empresa”. Dice “la persona comercialmente conocida en medios digitales como”. Ni la CONDUSEF podía nombrar qué era esa cosa, y no podía porque no había una empresa: había una marca.
Lo que en el papel se vendía era un curso
Aquí está la maniobra completa, y no es un detalle de redacción. Lo que se compraba, según los documentos de la propia operación, era educación financiera: un sistema de ocho pasos para convertirse en profesional de las redes de mercadeo, con capacitaciones, conferencias y coaching.
En México, ofrecer un servicio financiero exige autorización de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores e inscripción en el registro de la CONDUSEF. Vender un curso no exige nada de eso.
Por eso el consejo que todos repetimos —verifica que esté registrada— es correcto y es insuficiente al mismo tiempo. Sigue siendo el primer filtro y hay que hacerlo; lo explicamos paso a paso en cómo verificar si una inversión es legal en México. Pero no te protege del que nunca quiso registrarse.
Siete figuras, y ninguna recibía el dinero
Detrás de la marca había siete piezas distintas: dos sociedades constituidas en San Vicente y las Granadinas —una de ellas registró la marca ante el IMPI el 17 de julio de 2022—, un despacho en Kingstown que las representa, y tres empresas mexicanas dedicadas a organizar eventos, a facturar y a operaciones previas.
Ninguna de las siete recibía el dinero. Acuérdate del detalle que te pedí guardar: el dinero salía de la cuenta del propio usuario, a su nombre, y se iba a una billetera digital. Nunca pasó por un banco mexicano. Lo mandó cada persona con sus propias manos.
Eso tiene una consecuencia que se siente después: cuando alguien quiere rastrear ese dinero, las casas de cambio contestan que solo entregan información de sus usuarios con una orden judicial de por medio. Nadie tiene, en un solo lugar, ni el dinero ni la responsabilidad.
Por qué las denuncias no avanzan: el artículo 400 bis
Esta es la parte que casi nadie explica y es la que más te sirve si pusiste dinero.
El artículo 400 bis del Código Penal Federal establece que la instancia facultada para iniciar la investigación por operaciones con recursos de procedencia ilícita es la Secretaría de Hacienda. No la fiscalía de tu estado. No la CONDUSEF. La cadena es Hacienda → Unidad de Inteligencia Financiera → CNBV, y sin ese primer eslabón el expediente no arranca.
Por eso, cuando en agosto de 2024 un senador pidió públicamente que atrajeran el caso, pidió que lo atrajeran Hacienda, el SAT, la Fiscalía General y la UIF. No era una lista para sonar importante: era la única puerta que existe.
Y por eso miles de personas que fueron a denunciar por fraude a las fiscalías de sus estados no movieron la aguja. Estaban tocando la puerta equivocada, que es la única que les quedaba abierta. Esto no significa que denunciar sea inútil —la denuncia es el registro de que existes como víctima y es indispensable para cualquier reclamación posterior—, sino que por sí sola no abre la investigación que haría falta.
En qué quedó el caso
Conviene decirlo con precisión, porque circulan versiones: a la fecha de este artículo nadie ha sido condenado en México por este caso. Lo que hay documentado es esto.
| Fecha | Qué ocurrió |
|---|---|
| 18 de junio de 2024 | La CONDUSEF alerta: no está en el SIPRES ni autorizada para ofrecer inversiones. |
| 5 de julio de 2024 | La plataforma deja de pagar. Diecisiete días después de la alerta. |
| Agosto de 2024 | Los directivos convocan a una reunión virtual con los afectados y negocian públicamente con un senador. |
| 20 de agosto de 2024 | Prometen el reintegro. Se pagan 300 dólares a 1,200 personas. |
| Diciembre de 2024 | Declaran que no es piramidal y denuncian penalmente a su propio socio encargado de las criptomonedas, no a ninguno de los cuatro señalados. Esa es su versión. |
| Enero de 2025 | Solicitan tres amparos contra posibles órdenes de aprehensión. Preguntados por cuántas demandas enfrentan: «no tenemos ese dato». |
| Febrero de 2025 | Abren Billions Tokenized Cities en República Dominicana, presentada como el plan de compensación. |
Sobre la restitución vale hacer la cuenta, porque es la única cifra de devolución que existe en este caso. Mil doscientas personas por 300 dólares son 360 mil dólares, contra una estimación de prensa especializada de 300 millones captados. Es el 0.12 por ciento: de cada mil pesos que entraron, se devolvió uno con veinte.
El segundo acto: el mismo plan, otro país
En enero de 2025 anunciaron su plan de reestructuración y compensación para los afectados. El plan era una empresa nueva en República Dominicana: Billions Tokenized Cities.
Vende metros cuadrados de un desarrollo inmobiliario en Punta Cana. Cada metro cuadrado cuesta 200 dólares y viene representado por un token en una cadena de bloques. Y en el lanzamiento hubo una promoción: comprando 10,000 dólares daban 30% más metros; con 20,000, cincuenta por ciento más; con 30,000, el doble.
Haz esa división conmigo, porque esa promoción dice más que todo el folleto. El mismo metro cuadrado, del mismo lote, el mismo día, costaba 200 dólares o costaba 100, dependiendo del cheque que llevaras.
Un metro cuadrado de tierra no cambia de tamaño según cuánto compres. Si el precio se parte a la mitad por volumen, ese precio no lo pone el terreno: lo pone quien vende. Y el que entra con poco —el que menos puede perder— paga exactamente el doble que el que entra con treinta mil.
Hay algo más, y está dicho por ellos. Su propio video explicativo aclara que el metro cuadrado “no hace referencia a un metro cuadrado real del desarrollo ni a una superficie específica y delimitada”, y que “tu token no tiene un valor ni lo necesita”.
Quiero ser justo en una cosa, porque importa: un fideicomiso inmobiliario con derechos proporcionales es una figura legal real y legítima. Existe y funciona. El problema no es el fideicomiso: es que el nombre del producto no describe el producto.
Y es la tercera vez que pasa lo mismo en esta historia. Primero un servicio financiero que en el papel era un curso. Después un metro cuadrado que no es un metro cuadrado. Y un token que, según su propio descargo, no es una criptomoneda ni un valor. Tres jurisdicciones y la misma maniobra: nombrar la cosa de manera que ningún regulador tenga jurisdicción sobre ella.
Qué puedes hacer si pusiste dinero
- Reúne el rastro del dinero. Es la ventaja involuntaria de que lo hayas mandado tú: tienes el historial de tu cuenta en la casa de cambio, con fechas, montos y la billetera de destino. Descárgalo ahora, antes de que la plataforma cierre o te cambien el acceso.
- Denuncia, aunque no abra la investigación. Presenta la denuncia en la fiscalía de tu estado y guarda el número de carpeta. Es el registro de que existes como víctima y es indispensable para cualquier reclamación colectiva o restitución posterior.
- Escribe a la UIF y a Hacienda, no solo a la fiscalía. Por el artículo 400 bis, ahí está la puerta que puede iniciar la investigación por los recursos. Una denuncia estatal sola no llega.
- Reporta a la CONDUSEF. No te va a devolver el dinero —la entidad no está en su registro, así que no puede conciliar—, pero sus alertas se alimentan de estos reportes y son lo que avisa al que viene detrás.
- No pagues por recuperar. Si alguien te ofrece rescatar lo perdido a cambio de una comisión, de una cuota o de entrar a un producto nuevo, eso es un segundo fraude sobre el primero. Es exactamente la forma que tomó el relanzamiento.
- Cuidado con la lista de afectados. En febrero de 2025 se filtró la base de datos interna con nombres, montos y posición en la red. Esa lista es una guía de contactos para quien quiera volver a ofrecerte algo.
Preguntas frecuentes
¿Billions Trade Club fue declarado fraude oficialmente?
No. A la fecha de este artículo no existe una sentencia en México por este caso. Lo que existe es la alerta de la CONDUSEF de junio de 2024, denuncias en varias entidades y tres amparos solicitados por los propios señalados en enero de 2025 contra posibles órdenes de aprehensión. Todo lo que se les atribuye está en denuncias y reportes de prensa, no en sentencias.
¿Puedo recuperar mi dinero?
Con honestidad: es poco probable y conviene saberlo antes de gastar en intentarlo. La única restitución documentada fue de 300 dólares a 1,200 personas, el 0.12% de lo estimado. Reúne tu evidencia y denuncia de todos modos, porque sin ese registro no entras en ninguna restitución futura. Pero desconfía de cualquiera que te prometa recuperarlo a cambio de un pago.
Si la CONDUSEF ya había alertado, ¿por qué siguió operando?
Porque la CONDUSEF solo puede supervisar a las entidades inscritas en su registro, y la advertencia consistió precisamente en decir que esta no lo estaba. Alertar es lo máximo que podía hacer. Cerrar una operación que en el papel vende cursos y que recibe el dinero en criptomonedas desde la cuenta del propio usuario requiere una investigación penal, y esa la inicia Hacienda.
¿Cómo identifico el siguiente antes de que colapse?
Empieza por los cuatro filtros que ya tenemos documentados en cómo verificar si una inversión es legal en México. Y añade uno que este caso enseña: pregunta qué dice el contrato que te vendió. Si dice curso, membresía o token utilitario, no compraste una inversión, y no hay autoridad financiera que te ampare cuando se caiga.
¿Esto solo pasa con criptomonedas?
No. La cripto aquí es el envase, no el mecanismo: sirve para que el dinero salga de tu cuenta sin pasar por un banco mexicano. El mecanismo es el mismo de siempre y lo hemos visto en cajas de ahorro, en telares y en pirámides sin tecnología de por medio. Si quieres el panorama, está en fraudes financieros en México: cómo funcionan los esquemas Ponzi, y un caso donde la oferta llegaba de una amiga en la Flor de la Abundancia.
La empresa siempre es nueva. La persona no
Si te quedas con una sola cosa de este caso, que sea esta. La alerta del regulador no detuvo el esquema en 2024, y tampoco lo había detenido dos años antes con la marca anterior. Lo que cambió cada vez fue el nombre.
Verificar el registro sigue siendo el primer paso y hay que darlo. Pero cuando alguien te ofrezca un rendimiento que no cuadra, la pregunta que casi nadie hace es más simple y más incómoda: ¿quién me está reclutando, y dónde estaba esa persona hace tres años? No el nombre de la empresa. El de la persona. Teclealo.
Una empresa se registra de nuevo en una tarde. Un historial, no.
Aviso
Este artículo es información educativa, no asesoría de inversión personalizada. Ninguna de las personas mencionadas en relación con este caso ha sido condenada en México; todo lo que se les atribuye proviene de denuncias, alertas de autoridades y reportes de prensa, y así se señala en cada caso. Las condenas que se citan corresponden a otros casos y a tribunales de otro país. Las cifras de afectados varían entre 17,000 y 50,000 según la fuente y ninguna está acreditada judicialmente: aquí se usa el piso. El estado procesal de un caso cambia; verifica la fecha de este texto.
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Pablo Padilla
Asesor certificado por la AMIB · Actuario UNAM · Profesor universitario de finanzas
Llevo más de 10 años en el sector financiero mexicano — banca, mercados bursátiles y docencia. Escribo este blog para que cualquiera pueda entender las finanzas, y también acompaño personalmente a personas que quieren poner su dinero a trabajar con estrategia.
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Fuentes consultadas
- CONDUSEF — alerta sobre Billions Trade Club y Quantum Leap Company LLC, 18 de junio de 2024.
- CONDUSEF — Sistema de Registro de Prestadores de Servicios Financieros (SIPRES), consulta directa.
- El CEO — Billions Trade Club: la “gran estafa” mexicana con criptomonedas, agosto de 2024.
- El Financiero — Rechazan fundadores de Billions Trade Club demandas legales, 12 de enero de 2025.
- Infobae — Exfundadores de Billions Trade Club van a República Dominicana, 15 de febrero de 2025.
- Presentación oficial de Billions Tokenized Cities y su video explicativo del token, de donde salen el precio por metro cuadrado, el plan de compensación y las citas textuales.
- Banco de México — Sistema de Información Económica, serie SF43936 (Cetes a 28 días, tasa de rendimiento de la subasta semanal). Promedio de junio y julio de 2024: 10.94%.
- Código Penal Federal, artículo 400 bis.







