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Fondo de emergencia: cuánto necesitas y dónde guardarlo en México

Frasco de vidrio etiquetado como ahorro lleno de monedas junto a una calculadora, para calcular cuánto necesitas en tu fondo de emergencia

Tu fondo de emergencia debe cubrir entre 3 y 6 meses de tus gastos esenciales, no de tus ingresos. Un hogar mexicano promedio gasta $15,891 al mes en total (INEGI, ENIGH 2024); si sus gastos indispensables rondan los $12,000, la meta va de $36,000 a $72,000, dependiendo de qué tan estable sea el ingreso. Y debe estar en un instrumento líquido, regulado y que le gane a la inflación: CETES a 28 días, una cuenta de ahorro de alto rendimiento o un fondo de deuda de liquidez diaria. Nunca en la cuenta de nómina, y nunca en acciones o criptomonedas.

Te escribo como asesor financiero certificado por la AMIB y profesor de finanzas. En una década revisando finanzas de familias mexicanas, el patrón es siempre el mismo: la gente no se descarrila por invertir mal, se descarrila por no tener de dónde sacar $20,000 el día que se descompone el coche o cae una incapacidad. El fondo de emergencia es el instrumento más aburrido de tu portafolio y, al mismo tiempo, el que decide si el resto sobrevive.

Lo esencial

  • La regla es 3 a 6 meses de gastos esenciales (vivienda, comida, servicios, transporte, salud, deuda mínima), no de tu sueldo bruto. La CONDUSEF usa el mismo rango.
  • Un hogar mexicano promedio gasta $15,891 al mes (ENIGH 2024). Si sus gastos indispensables son unos $12,000, el fondo básico son $36,000 (3 meses) y el completo $72,000 (6 meses).
  • Si eres independiente, freelance o informal, tu piso son 6 meses: no tienes liquidación, ni prima de antigüedad, ni seguro de desempleo. En junio de 2026 el 55% de los ocupados en México trabajaba en la informalidad (INEGI, ENOE).
  • Solo 43% de los adultos podría enfrentar una emergencia con ahorro equivalente a un mes de ingreso, y 30% no tiene ningún ahorro (ENIF 2024, INEGI-CNBV).
  • Dónde guardarlo: CETES a 28 días pagaban 6.18% anual en la subasta del 21 de julio de 2026 y las SOFIPOs anuncian entre 6% y 7.5%. La inflación anual es de 3.37%: cualquier opción por debajo de ese número te hace perder dinero.
  • La protección no es igual: el IPAB cubre 400,000 UDIS (~$3.5 millones) por persona y por banco; el seguro de las SOFIPOs cubre 25,000 UDIS (~$221,000).
Frasco de vidrio etiquetado como ahorro lleno de monedas junto a una calculadora, para calcular cuánto necesitas en tu fondo de emergencia
El fondo de emergencia no se adivina: se calcula a partir de tus gastos esenciales. Foto: Pexels.

¿Cuánto necesitas en tu fondo de emergencia?

Entre 3 y 6 meses de gastos esenciales. Ese es el rango que recomienda la CONDUSEF y el que uso con mis clientes. Tres meses es el piso para alguien con empleo formal, ingreso fijo y prestaciones; seis meses es el piso para quien factura por proyecto, vive de comisiones o trabaja en la informalidad. Debajo de tres meses no es un fondo de emergencia, es un colchón; arriba de seis meses empiezas a tener dinero inmovilizado que rendiría más en otro lado.

Gastos esenciales, no ingresos

Aquí es donde casi todo mundo se equivoca. Si ganas $30,000 al mes, tu fondo no son $90,000 automáticamente. El fondo se calcula sobre lo que tendrías que seguir pagando aunque perdieras el ingreso mañana: renta o hipoteca, comida, luz, agua, gas, internet, transporte, colegiaturas, medicinas y el pago mínimo de tus deudas. Fuera quedan las salidas a restaurantes, las suscripciones, la ropa, las vacaciones y el ahorro para el retiro, porque todo eso se pausa en una crisis.

En la práctica, los gastos esenciales suelen representar entre el 65% y el 80% del gasto total de un hogar. Si nunca has hecho el ejercicio de separarlos, empieza por ahí: te va a servir para el fondo y para todo lo demás. Tengo una guía paso a paso de cómo controlar tus gastos y clasificarlos por categoría.

¿Tres meses o seis? Depende de qué tan predecible es tu ingreso

El multiplicador no es un gusto personal, es una función del riesgo de tu ingreso. Entre más fácil sea que tu entrada de dinero se corte y más tiempo te tome reponerla, más meses necesitas. Esta es la tabla que uso en consulta:

Tu situación Meses recomendados Por qué
Empleo formal, un solo ingreso en casa, sin dependientes 3 meses Tienes liquidación, aguinaldo y prima de antigüedad como colchón adicional.
Empleo formal con dependientes o hipoteca 4 a 5 meses Tus gastos fijos son más rígidos: no puedes recortar la hipoteca ni la colegiatura.
Freelance, comisionista o dueño de negocio 6 meses Ingreso variable y sin prestaciones. Tu “mes malo” puede repetirse tres veces seguidas.
Trabajo informal o sin seguridad social 6 meses o más Sin IMSS, una incapacidad significa cero ingreso y gasto médico de bolsillo.
Dos ingresos estables en el hogar 3 meses del gasto total Es improbable que ambos se corten al mismo tiempo; el otro ingreso amortigua.
Criterios de dimensionamiento del fondo de emergencia según estabilidad del ingreso. Elaboración propia con base en las recomendaciones de la CONDUSEF.

El dato que hace más urgente la columna de “6 meses o más”: en junio de 2026, la tasa de informalidad laboral en México fue de 55%, con 33.1 millones de personas ocupadas sin acceso a seguridad social por su trabajo (INEGI, ENOE, publicada el 24 de julio de 2026). Más de la mitad del país no tiene liquidación ni incapacidad pagada. Para esas personas, el fondo de emergencia es la seguridad social.

Cómo calcular tu número exacto en 4 pasos

El cálculo toma quince minutos y una hoja de cálculo. La parte difícil no es la aritmética, es ser honesto con lo que realmente gastas.

Paso 1: suma tus gastos esenciales de un mes típico

Abre tus últimos tres estados de cuenta y clasifica cada cargo en “esencial” o “prescindible”. Usa el promedio de los tres meses, no el mes más barato. Si tienes gastos anuales o semestrales que no puedes evitar (predial, tenencia, seguro del coche, seguro de gastos médicos), divídelos entre 12 y súmalos al mensual. Un hogar promedio mexicano gasta $15,891 al mes en total (ENIGH 2024); si tus esenciales salen en $11,000 o $12,000, estás en el rango normal.

Paso 2: multiplica por tus meses objetivo

Toma el multiplicador de la tabla anterior. Si tus esenciales son $12,000 y eres empleado formal con hipoteca, tu meta son $48,000 a $60,000. Si eres freelance, son $72,000. Escribe el número. Un fondo de emergencia sin cifra concreta se convierte en “voy ahorrando” y nunca llega.

Paso 3: resta los colchones que ya tienes

No partes de cero. Si ya tienes dinero disponible en una cuenta de ahorro, cuéntalo. Si tu empleo formal te da aguinaldo y prima vacacional, sabes que en diciembre entra un ingreso extra que puedes destinar al fondo. Lo que no debes contar como fondo de emergencia: tu AFORE, tu fondo de ahorro de la empresa si está bloqueado hasta fin de año, y muchísimo menos la línea disponible de tu tarjeta de crédito. Crédito disponible no es ahorro; es una emergencia futura con intereses.

Paso 4: fija metas intermedias y automatiza

Ver “$72,000” de golpe paraliza a cualquiera. Divide la meta en tres pisos y celebra cada uno. La CONDUSEF lo dice de una forma que me gusta: trata el ahorro como si fuera otro recibo obligatorio del mes, igual que la luz. Programa una transferencia automática el día que te pagan, no el día 28 cuando ya no quedó nada.

Los tres pisos del fondo de emergencia para un hogar con 12,000 pesos de gastos esenciales al mes: primer piso de un mes equivalente a 12,000 pesos, segundo piso al llegar a tres meses equivalente a 36,000 pesos y fondo completo a seis meses equivalente a 72,000 pesos. Los tres pisos del fondo de emergencia Ejemplo con gastos esenciales de $12,000 al mes 1 mes +2 meses +3 meses $12,000 Colchón mínimo $36,000 Fondo básico (3 meses) $72,000 Fondo completo (6 meses) Ahorrando $3,000 al mes: piso 1 en 4 meses, piso 2 en 12 meses, fondo completo en 24 meses. Elaboración propia. Los montos escalan proporcionalmente a tus gastos esenciales reales.

Ese primer piso de un mes es el que cambia la vida de inmediato. Con un mes de gastos guardado ya no financias el diente que se rompió con la tarjeta, y eso solo te quita de encima intereses que van de 40% a más de 100% anual. Si vienes de una temporada de gasto fuerte como el presupuesto de regreso a clases, empieza por ahí y no por los seis meses.

¿Por qué casi nadie en México llega a tener uno?

Porque la mayoría resuelve las emergencias con deuda y con la familia, no con ahorro. La Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2024 (INEGI y CNBV) preguntó a los adultos qué hicieron cuando su ingreso no les alcanzó, y el resultado es un retrato del país: 69% recortó gastos, 51% pidió prestado a familiares o conocidos y solo 42% usó dinero ahorrado. Un 13% empeñó sus bienes y 11% recurrió a la tarjeta de crédito.

Cómo enfrentaron los adultos mexicanos la falta de ingresos en 2024: reducir gastos 69 por ciento, préstamo de familiares o conocidos 51 por ciento, usar dinero ahorrado 42 por ciento, adelanto de sueldo o más horas 17 por ciento, empeñar bienes 13 por ciento, tarjeta de crédito 11 por ciento y atrasarse en pagos 9 por ciento. Cuando el dinero no alcanzó, solo 4 de 10 tenían ahorro Qué hicieron los adultos mexicanos ante la falta de ingresos, 2024 Reducir gastos 69% Préstamo de familiares 51% Usar dinero ahorrado 42% Adelanto o más horas 17% Empeñar bienes 13% Tarjeta de crédito 11% Atrasarse en pagos 9% Fuente: ENIF 2024, INEGI y CNBV. Las respuestas no son excluyentes, por eso suman más de 100%.

Las tres barras rojas son el costo de no tener fondo. Empeñar, tarjetear y atrasarse en pagos son las salidas más caras que existen, y todas dejan huella: los atrasos se quedan en tu historial y encarecen tu crédito por años. Si nunca has visto qué registra tu reporte, revisa cómo leer tu reporte del buró de crédito: ahí se nota exactamente el precio de una emergencia mal financiada.

La misma encuesta puso el dedo en la llaga: solo 43% de los adultos podría enfrentar una emergencia económica con ahorro equivalente a un mes de su ingreso, y 30% de la población no tiene ningún tipo de ahorro (CNBV e INEGI, ENIF 2024). Es decir: la mayoría del país está a una descompostura de distancia de una deuda.

Mano sosteniendo un frasco lleno de monedas etiquetado como ahorro, símbolo de construir un fondo de emergencia mes a mes
El primer mes de gastos guardado es el que más cambia tu situación. Foto: Pexels.

La emergencia más común no es el desempleo: es la salud

Cuando pienso en el uso real de estos fondos, el desempleo aparece menos de lo que la gente cree. En junio de 2026 la tasa de desocupación fue de 2.9%, unos 1.8 millones de personas (INEGI, ENOE). El golpe que sí se está multiplicando es el médico: en 2024, 1.11 millones de hogares mexicanos incurrieron en gasto catastrófico en salud —más del 30% de su capacidad de pago—, un aumento de 64.5% frente a 2018, cuando fueron 436,783 hogares (México Evalúa con datos de la ENIGH 2024).

Traducido: el escenario que más probablemente vacíe tu fondo no es quedarte sin trabajo seis meses, es una hospitalización, una cirugía o un tratamiento que el sistema público no cubre a tiempo. Por eso insisto tanto en la liquidez. Un fondo que tarda tres días hábiles en llegar a tu cuenta no sirve en urgencias.

¿Dónde guardar el fondo de emergencia en México?

En un instrumento que cumpla tres condiciones, en este orden: liquidez (que lo tengas en 24-72 horas sin penalización), seguridad regulatoria (institución supervisada y con seguro de depósito) y rendimiento por encima de la inflación. La inflación anual en junio de 2026 fue de 3.37% (INEGI, INPC, julio de 2026), así que cualquier cosa que pague menos de eso te está haciendo perder poder de compra en silencio.

El rendimiento es la tercera prioridad, no la primera. Un fondo de emergencia no está ahí para crecer, está ahí para estar. Si persigues el último punto porcentual sacrificando disponibilidad, ya no tienes un fondo de emergencia: tienes una inversión a plazo con nombre equivocado.

Rendimiento anual bruto de las opciones para guardar el fondo de emergencia frente a la inflación de 3.37 por ciento: cuenta de nómina cerca de cero, cuenta de ahorro de banco tradicional 0.50 por ciento, CETES a 28 días 6.18 por ciento y SOFIPO líder 7.50 por ciento. Dónde tu fondo le gana a la inflación (y dónde no) Rendimiento anual bruto, julio de 2026 Inflación 3.37% ~0% Cuenta de nómina 0.50% Ahorro en banco tradicional 6.18% CETES 28 días 7.50% SOFIPO con tasa más alta Fuentes: Banxico (subasta del 21 de julio de 2026), INEGI (INPC junio 2026) y tasas publicadas por las propias instituciones. Tasas brutas antes de la retención de ISR de 0.90%; las promocionales cambian sin aviso.

Ojo con un cambio de 2026 que casi nadie menciona: la retención de ISR sobre intereses subió de 0.50% a 0.90% anual sobre el capital invertido, según el artículo 24 de la Ley de Ingresos de la Federación 2026 (LIF 2026, publicada en el DOF el 7 de noviembre de 2025). No es un impuesto definitivo —es un anticipo que se ajusta en tu declaración anual—, pero sí reduce lo que ves depositado mes a mes.

Comparativa de opciones reales

Opción Liquidez Rendimiento típico Protección Veredicto
CETES a 28 días (Cetesdirecto) Al vencimiento, cada 28 días 6.18% bruto Deuda del Gobierno Federal La mejor base. Escalónalos en cuatro plazos y siempre tienes uno venciendo.
Fondo de deuda de liquidez diaria 24 a 72 horas Cercano a la tasa de referencia (6.50%), menos comisión Regulado por CNBV; sin seguro de depósito Excelente si la operadora tiene liquidez el mismo día. Compara la comisión anual.
SOFIPO (Nu, Klar, Finsus, Stori, DiDi) Inmediata desde la app 6% a 7.5% Seguro de depósito: 25,000 UDIS (~$221,000) Buena, pero no rebases el tope del seguro y revisa el NICAP de la institución.
Cuenta de ahorro de banco digital Inmediata Variable, con tasas promocionales IPAB: 400,000 UDIS (~$3.5 millones) Buena si la tasa base (no la promocional) supera la inflación.
Cuenta de ahorro de banco tradicional Inmediata 0.20% a 0.50% IPAB: 400,000 UDIS Solo el primer mes. A esa tasa la inflación te come el resto.
Pagaré bancario a plazo fijo Bloqueado hasta el vencimiento Depende del plazo IPAB: 400,000 UDIS No para emergencias. Si no puedes retirarlo hoy, no es un fondo de emergencia.
Cuenta de nómina Inmediata Prácticamente 0% IPAB: 400,000 UDIS El peor lugar. Sin rendimiento y demasiado a la mano: se gasta.
Comparativa de instrumentos para el fondo de emergencia. Tasas de julio de 2026; verifica siempre la vigente antes de contratar.

Mi recomendación práctica para la mayoría: un mes en una cuenta de disponibilidad inmediata y el resto en CETES a 28 días escalonados. Escalonar significa dividir el monto en cuatro y comprarlos en semanas distintas, con reinversión automática: cada siete días tienes un tramo venciendo, así que nunca esperas más de una semana por tu dinero. Si te sirve el detalle plataforma por plataforma, comparé Cetesdirecto contra GBM y Dinn y revisé cuáles son las plataformas de inversión reguladas en México.

La alternativa más elegante, si ya tienes contrato con una casa de bolsa, es un fondo de deuda de corto plazo con liquidez diaria. Ahí tu dinero sigue a la tasa de mercado sin que tengas que reinvertir a mano cada 28 días, y lo único que debes vigilar es la comisión anual y en cuántos días te liquidan el retiro. Si nunca has usado uno, explico cómo funcionan en la guía de sociedades de inversión en México.

IPAB y SOFIPOs: la protección no es la misma

Esta es la diferencia que más gente ignora cuando ve una tasa de 7.5% en una app. El IPAB protege los depósitos en bancos hasta 400,000 UDIS por persona y por institución, alrededor de $3.5 millones de pesos con la UDI en $8.83 de julio de 2026 (IPAB). Las SOFIPOs tienen su propio seguro, PROSOFIPO, que cubre solo 25,000 UDIS, unos $221,000. Es dieciséis veces menos.

Para un fondo de emergencia de $70,000 el tope de la SOFIPO no es un problema, y ahí la tasa alta sí vale. Para un fondo de $400,000 sí lo es: tendrías $179,000 fuera de cualquier cobertura. La regla es sencilla: no dejes en una sola SOFIPO más de lo que su seguro cubre. Y verifica que esté autorizada y supervisada por la CNBV antes de depositar, no después. La CONDUSEF tiene el Buró de Entidades Financieras justo para eso: ahí ves comisiones y reclamaciones de cada producto.

Dónde NO guardar tu fondo de emergencia

  • Acciones, ETFs o FIBRAs. Pueden caer 20% justo el mes que necesitas el dinero. Vender en pérdida para pagar una urgencia es la peor combinación posible.
  • Criptomonedas. Misma razón, con volatilidad multiplicada. Un fondo de emergencia en bitcoin es una apuesta con el dinero que no puedes apostar.
  • Tu AFORE. El retiro por desempleo existe, pero exige esperar 46 días naturales desde la baja ante el IMSS, tener 3 años de cuenta y 2 años cotizando, y no haberlo hecho en los últimos 5 años. Además te descuenta semanas cotizadas. Es un último recurso, no un fondo. Lo explico a detalle en el artículo sobre la CONSAR y tu cuenta de retiro.
  • Tandas o cajas de ahorro informales. Recibes tu turno cuando toca, no cuando lo necesitas. Y no hay a quién reclamarle.
  • Plazos forzosos a 6 o 12 meses. Un CETE a 364 días pagaba 6.93% contra 6.18% del de 28 días: 75 puntos base más por perder la liquidez durante un año. No vale la pena para este dinero.
  • Efectivo en casa. Pierde 3.37% al año contra la inflación, no genera un peso y se puede perder o robar. Máximo, unos cuantos miles para una emergencia sin luz ni internet.
Manos depositando billetes en un frasco de ahorro sobre una mesa blanca, representando la aportación mensual automática al fondo de emergencia
La aportación automática el día de la quincena es lo que hace que el fondo exista. Foto: Pexels.

Los tres errores que veo más seguido

Uno: tenerlo en la misma cuenta donde vives. Si tu fondo comparte cuenta con la quincena, tu cerebro lo lee como saldo disponible y se va. Separarlo en otra institución, con otra app, agrega la fricción justa: sigue estando a un día de distancia, pero deja de estar a un tap del carrito de compras.

Dos: perseguir el rendimiento máximo. Me han llegado a consulta con el fondo completo en un pagaré a 12 meses “porque pagaba más”. La diferencia real entre 6.18% y 7.5% sobre $60,000 es de unos $790 al año antes de impuestos, poco más de $65 al mes. Ese es el precio de la tranquilidad, y es barato. No lo pagues con liquidez.

Tres: confundir el fondo de emergencia con el fondo de oportunidades. Una pantalla en oferta, un viaje, un enganche, “una inversión que no se puede dejar pasar” —nada de eso es una emergencia. Si vas a tener dinero para oportunidades, que sea una tercera bolsa, con nombre propio y aparte. Cuando el fondo de emergencia se usa para lo que no es, siempre aparece la urgencia real justo la semana siguiente.

¿Cuándo sí puedes usarlo y cómo lo repones?

Es una emergencia si cumple dos cosas: es imprevista y no puede esperar. Pérdida de ingreso, gasto médico urgente, reparación indispensable de la casa o del vehículo con el que trabajas, o un viaje forzoso por una situación familiar grave. Todo lo predecible —tenencia, predial, colegiaturas, regreso a clases, decembrina— no es emergencia: es presupuesto, y va en otra bolsa.

Cuando lo uses, no te sientas mal: funcionó. Lo que sí debes hacer es reponerlo con la misma disciplina con la que lo armaste. Fija un plazo concreto, entre 6 y 12 meses, calcula la aportación mensual que te lleva de vuelta a tu meta y prográmala antes de retomar cualquier otra inversión. En el orden de prioridades, reponer el fondo va por encima de aportar más al portafolio de largo plazo. La razón es simple: sin fondo, la siguiente emergencia te obliga a vender inversiones en el peor momento posible.

Y un ajuste que casi nadie hace: revisa el tamaño de tu fondo una vez al año. Si cambiaste de casa, tuviste un hijo, te subió la renta o pasaste de empleado a independiente, tu número de hace un año ya no alcanza. También revisa la tasa: con Banxico en 6.50% desde el 8 de mayo de 2026 y en pausa desde entonces, el rendimiento de tu fondo puede haber cambiado sin que te enteres. Si no sigues estas decisiones, en el artículo sobre qué hace Banxico explico cómo su tasa arrastra a CETES, pagarés y cuentas de ahorro.


Conclusión: primero el piso, después el techo

El fondo de emergencia se resume en dos números y una decisión. El primer número son tus gastos esenciales mensuales; el segundo es el multiplicador entre 3 y 6 según lo predecible que sea tu ingreso. La decisión es dónde ponerlo: algo líquido, regulado y que pague más que el 3.37% de inflación. Para casi todos, eso significa un mes de gastos a disponibilidad inmediata y el resto en CETES a 28 días escalonados o en una cuenta de alto rendimiento dentro del tope de su seguro de depósito.

Si te quedas con tres ideas, que sean estas. Una: se calcula sobre gastos, no sobre sueldo. Dos: la liquidez vale más que el último punto de rendimiento; la diferencia entre la mejor y la segunda mejor tasa cuesta unos pesos al mes, y quedarte sin acceso a tu dinero cuesta muchísimo más. Tres: empieza por un mes, no por seis. Con un mes guardado ya dejaste de financiar imprevistos a tasas de tarjeta de crédito, y eso rinde más que cualquier instrumento de esta lista.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto dinero debo tener en mi fondo de emergencia?

De 3 a 6 meses de tus gastos esenciales, no de tus ingresos. Si tus gastos indispensables son $12,000 al mes, tu meta va de $36,000 a $72,000. Toma 3 meses si tienes empleo formal e ingreso estable, y 6 meses si eres independiente, comisionista o trabajas en la informalidad. La CONDUSEF maneja el mismo rango.

¿Es mejor tener el fondo de emergencia en CETES o en una SOFIPO?

Depende del monto. Las SOFIPOs pagan más (6% a 7.5% contra 6.18% de los CETES a 28 días en julio de 2026) y dan disponibilidad inmediata desde la app, pero su seguro de depósito cubre solo 25,000 UDIS (~$221,000) contra 400,000 UDIS del IPAB en bancos. Para fondos menores a $200,000, la SOFIPO es una opción razonable; para montos mayores, reparte o quédate con CETES escalonados.

¿Puedo usar mi tarjeta de crédito como fondo de emergencia?

No. Una línea de crédito no es ahorro: es una emergencia futura con intereses que en México van de 40% a más de 100% anual. La ENIF 2024 muestra que 11% de los adultos recurrió a la tarjeta y 9% se atrasó en pagos cuando el dinero no alcanzó; ambas salidas dejan marca en tu historial de crédito y te encarecen todo lo que financies después.

¿Cuánto tiempo se tarda en armar un fondo de emergencia?

Depende de cuánto puedas apartar cada mes. Con gastos esenciales de $12,000 y una aportación de $3,000 mensuales, el primer mes de colchón se junta en cuatro meses, los 3 meses de fondo básico en un año y los 6 meses completos en dos años. Empezar con una cantidad pequeña y automática funciona mejor que esperar a “tener con qué”.

¿Debo pagar mis deudas antes de armar el fondo de emergencia?

Hazlo en paralelo, pero con orden. Primero junta un mes de gastos esenciales, después ataca con todo la deuda de tasa alta (tarjetas y créditos de nómina) y al terminar completa el fondo hasta tus 3 o 6 meses. Si te lanzas a liquidar deuda sin ningún colchón, el primer imprevisto te regresa a la tarjeta y vuelves a empezar.

Este artículo es educativo y no constituye una recomendación personalizada de inversión. Las tasas de CETES (subasta del 21 de julio de 2026), de SOFIPOs y de cuentas bancarias cambian constantemente, igual que el valor de la UDI que determina los topes del IPAB y de PROSOFIPO: verifica las cifras vigentes en banxico.org.mx, cetesdirecto.com, gob.mx/ipab y en el Buró de Entidades Financieras de la CONDUSEF antes de contratar cualquier producto. Los rendimientos mostrados son brutos, antes de la retención de ISR de 0.90% aplicable en 2026.

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Pablo Padilla, asesor financiero certificado por la AMIB

Pablo Padilla

Asesor certificado por la AMIB · Actuario UNAM · Profesor universitario de finanzas

Llevo más de 10 años en el sector financiero mexicano — banca, mercados bursátiles y docencia. Escribo este blog para que cualquiera pueda entender las finanzas, y también acompaño personalmente a personas que quieren poner su dinero a trabajar con estrategia.

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Fuentes consultadas

  • INEGI — ENIGH 2024: gasto corriente monetario promedio de los hogares de $15,891 mensuales ($47,674 trimestrales), comunicado de prensa del 30 de julio de 2025.
  • INEGI y CNBV — Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2024: estrategias ante la falta de ingresos (69% recortó gastos, 51% pidió préstamo a familiares, 42% usó ahorros, 17% adelanto de sueldo, 13% empeñó bienes, 11% tarjeta de crédito, 9% se atrasó en pagos); 43% podría enfrentar una emergencia con un mes de ingreso; 30% sin ningún ahorro. Publicada el 23 de marzo de 2025.
  • CONDUSEF — “¿Un fondo de ahorro para emergencias?”: recomendación de 3 a 6 meses de gastos básicos y estrategias de automatización del ahorro, condusef.gob.mx.
  • Banco de México — Resultados de la subasta de valores gubernamentales del 21 de julio de 2026: CETES 28 días 6.18%, 91 días 6.49%, 182 días 6.75%, 364 días 6.93%.
  • Banco de México — Anuncio de política monetaria del 25 de junio de 2026: tasa objetivo sin cambio en 6.50%, nivel vigente desde el 8 de mayo de 2026.
  • INEGI — INPC: inflación general anual de 3.37% en junio de 2026 (INPC 145.131), comunicado de julio de 2026.
  • INEGI — ENOE junio 2026: tasa de desocupación de 2.9% (1.8 millones de personas) y tasa de informalidad laboral de 55% (33.1 millones), publicada el 24 de julio de 2026.
  • México Evalúa con datos de la ENIGH 2024 (INEGI) — 1.11 millones de hogares con gasto catastrófico en salud en 2024, un aumento de 64.5% frente a los 436,783 hogares de 2018, agosto de 2025.
  • IPAB — Seguro de depósito bancario por 400,000 UDIS por persona y por institución (~$3.5 millones de pesos con la UDI de julio de 2026), gob.mx/ipab.
  • CONDUSEF / PROSOFIPO — Seguro de depósito de las sociedades financieras populares por 25,000 UDIS (~$221,000), condusef.gob.mx.
  • Ley de Ingresos de la Federación 2026, artículo 24 — Tasa de retención anual de ISR sobre intereses de 0.90% (contra 0.50% en 2025), publicada en el DOF el 7 de noviembre de 2025.
  • Expansión y La Verdad Noticias — Rango de tasas anuales de las SOFIPOs reguladas en 2026 (6% a 7.5%; DiDi Cuenta 7.50% y Finsus 7.08% como referencias) y comparativo de transparencia y NICAP, enero-febrero de 2026.
  • CONSAR / AMAFORE — Requisitos del retiro parcial por desempleo: 46 días naturales desde la baja ante el IMSS, 3 años de cuenta, 2 años cotizando y no haberlo ejercido en los últimos 5 años, con descuento proporcional de semanas cotizadas, 2026.

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