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Seguros que sí necesitas en México (y los que no): guía para principiantes

Manos sosteniendo recortes de papel de una casa y una familia bajo un escudo, representando los seguros que sí necesitas para proteger tu patrimonio en México

Si te preguntas qué seguros necesito en México, la respuesta corta es: menos de los que te quieren vender y, casi seguro, más de los que tienes. Los dos que de verdad importan son el de gastos médicos mayores y, si tienes coche, el de responsabilidad civil (que además exige la ley en carreteras federales). El de vida solo lo necesitas si alguien vive de tu ingreso, y el de hogar cuesta poco para lo que protege. Del otro lado están la garantía extendida, el seguro del celular y los planes “con ahorro”: productos que suelen convenirle más a quien los vende que a quien los compra.

Soy asesor financiero certificado por la AMIB y profesor de finanzas en la universidad. Cuando pregunto en clase quién tiene un seguro que haya comparado y contratado a propósito —no el que venía con la nómina o la tarjeta—, casi nadie levanta la mano. Y los datos dicen que mi salón es el país entero: según la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2024, solo 22.9% de los mexicanos de 18 a 70 años tiene algún seguro (INEGI-CNBV, 2025). Esta guía separa, con cifras, los seguros que sí valen tu dinero de los que no.

Lo esencial

  • Solo 22.9% de los mexicanos de 18 a 70 años tiene algún seguro: vida 13.9%, auto 11.5%, gastos médicos 7.5% (ENIF 2024, INEGI-CNBV).
  • Los dos imprescindibles: gastos médicos mayores y la responsabilidad civil de tu coche, obligatoria en carreteras federales con multas de hasta $4,692.
  • Un siniestro de gastos médicos costó en promedio $132,175 en 2025; un tratamiento de cáncer, $334,000 (AMIS). Ese es el tamaño del golpe que cubre el seguro.
  • El seguro de vida solo lo necesitas si alguien depende de tu ingreso. El de tus hijos, casi nunca: ellos no aportan el sueldo que habría que reponer.
  • Los que casi nunca convienen: garantía extendida, seguro del celular, planes dotales “con ahorro” y los seguros duplicados que ya pagas en la nómina, la hipoteca o la tarjeta.
  • Regla de oro: asegura las pérdidas que no podrías pagar de tu bolsillo. Los golpes chicos los absorbe tu fondo de emergencia; los catastróficos, el seguro.

La regla de oro: asegura lo que no podrías pagar de tu bolsillo

Un seguro no es una inversión ni una apuesta: es un intercambio. Tú pagas una cantidad chica y conocida (la prima) para que alguien más absorba una pérdida grande y desconocida. Piénsalo como el valet parking del riesgo: le entregas las llaves de un problema que no quieres manejar.

De esa lógica sale la única regla que necesitas para evaluar cualquier seguro: asegura las pérdidas que te quebrarían y autoasegura las que no. Una pantalla rota de $4,000 la cubre tu fondo de emergencia. Una hospitalización de $400,000, no. Por eso el seguro del celular es mal negocio y el de gastos médicos mayores es el mejor que existe: no por el tamaño de la prima, sino por el tamaño del hueco que tapa.

México llega mal parado a esa regla. La penetración del seguro apenas ronda el 3% del PIB —2.95%, según las cifras que la AMIS presentó en su convención de mayo de 2026—, contra 5 a 6% en países comparables de América Latina y alrededor de 8% en la OCDE. Así se ve, seguro por seguro, cuántos adultos están protegidos:

Porcentaje de la población mexicana de 18 a 70 años que cuenta con cada tipo de seguro según la ENIF 2024: algún seguro 22.9 por ciento, seguro de vida 13.9, seguro de auto 11.5, gastos médicos mayores 7.5 y accidentes personales 2.8 por ciento. ¿Cuántos mexicanos tienen seguro? Población de 18 a 70 años con cada tipo de seguro (ENIF 2024) Algún seguro 22.9% Vida 13.9% Auto 11.5% Gastos médicos 7.5% Accidentes 2.8% La brecha también es de género: 18.3% de las mujeres tiene algún seguro, contra 28.2% de los hombres. Fuente: Encuesta Nacional de Inclusión Financiera 2024, INEGI-CNBV.

Con la regla de oro en mano, vamos a la lista: cuatro seguros que sí, cinco que casi nunca, y el orden correcto para contratarlos.

1. Seguro de gastos médicos mayores: si solo contratas uno, es este

Ningún otro riesgo combina tanta probabilidad con tanto costo como enfermarte en serio. En 2025, el siniestro promedio de gastos médicos en México costó $132,175 pesos, 12.5% más que el año anterior (AMIS, marzo de 2026). Y ese es el promedio: una hemorragia intracerebral promedia $425,000 y un tratamiento de cáncer, $334,000.

Costo promedio por siniestro de los padecimientos más caros para las aseguradoras mexicanas en 2025 según AMIS: hemorragia intracerebral 425 mil pesos, complicaciones pediátricas 344 mil, cáncer y tumores 334 mil, contra un promedio nacional de 132,175 pesos. Lo que cuesta enfermarse en serio sin seguro Costo promedio por siniestro médico en México, 2025 Hemorragia intracerebral $425,000 Complicaciones pediátricas $344,000 Cáncer y tumores $334,000 Promedio nacional $132,175 El 65.2% del gasto de las aseguradoras en salud se va en hospitalización. Fuente: AMIS, costos promedio por siniestro 2025 (publicado en marzo de 2026).

¿Y quién paga eso hoy? Tú. En México, el 41% del gasto total en salud sale del bolsillo de las familias, la proporción más alta de la OCDE, cuyo promedio es 18% (OCDE, Health at a Glance). La ENIGH 2024 lo baja a pesos: cada hogar gasta en promedio $6,421 al año en salud de su bolsa, 7.9% más en términos reales que en 2022 (CIEP, 2025). Aun así, solo 14.5 millones de personas —cerca del 10% de la población— tienen seguro de gastos médicos.

Para no pagar de más, entiende dos palabras antes de cotizar. El deducible es lo que pagas tú antes de que el seguro entre. El coaseguro es el porcentaje que compartes después. Con un deducible de $20,000 y coaseguro de 10%, una hospitalización de $300,000 te cuesta $48,000 y la aseguradora pone $252,000. Duele, pero no te quiebra: esa es exactamente la función del seguro.

Si la prima no te alcanza, no lo abandones: sube el deducible. Un plan con deducible alto cuesta mucho menos y sigue cubriendo la catástrofe, que es lo que importa. Y contrátalo joven: cada año que esperas sube la prima, y cualquier enfermedad que aparezca antes de contratar queda excluida como preexistencia. Si tu empleo te da un seguro colectivo, úsalo, pero recuerda que desaparece el día que renuncias.

¿Para quién sí? Para todos, incluso si tienes IMSS o ISSSTE. La seguridad social es tu primera capa, pero el seguro privado cubre lo que ella no alcanza a tiempo: hospital privado, especialistas sin lista de espera y medicamentos que el cuadro básico no incluye.

2. Seguro de auto: además de necesario, es la ley

Desde 2014, el artículo 63 Bis de la Ley de Caminos, Puentes y Autotransporte Federal obliga a todo vehículo que circule por carreteras y puentes federales a llevar un seguro de responsabilidad civil: el que paga los daños que tú le causes a otras personas (CONDUSEF). Circular sin él cuesta una multa de 20 a 40 UMA —entre $2,346 y $4,692 en 2026 (AXA México)—, y varios estados exigen lo mismo en sus vías locales.

La realidad va en sentido contrario: al cierre de 2024 solo 32.3% del parque vehicular estaba asegurado —19.8 millones de autos—, una proporción estancada desde la pandemia, según datos de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF) recogidos por El Universal (2025). Dicho sin anestesia: 7 de cada 10 vehículos que circulan en México no tienen seguro vigente. Eso significa que, si te chocan, lo más probable es que el otro conductor no pueda pagarte, otra razón para que tu propia póliza te cubra.

El argumento de “es muy caro” no sobrevive a los datos: las pólizas de responsabilidad civil estandarizadas cuestan entre $671 y $3,607 pesos al año según la CONDUSEF. Menos que la multa. Si tu coche es viejo y de poco valor, la RC básica basta: proteges tu patrimonio de lo que le hagas a terceros y autoaseguras tu propia lámina. Si tu coche es nuevo, financiado o indispensable para trabajar, la cobertura amplia se justifica.

¿Para quién sí? Para todo el que tenga coche, sin excepción. Lo mínimo, RC; lo razonable, limitada o amplia según el valor del auto y tu dependencia de él.

3. Seguro de vida: solo si alguien depende de tu ingreso

Este es el seguro peor vendido de México: se lo ofrecen al soltero sin hijos que no lo necesita y le falta al padre de tres que sí. La prueba es simple: si mañana faltara tu ingreso, ¿alguien tendría un problema económico grave? Si la respuesta es no, no necesitas seguro de vida y puedes saltarte esta sección. Si la respuesta es sí —hijos, pareja, padres que mantienes—, es de los mejores pesos que puedes gastar.

El seguro de vida individual protege apenas al 19.4% de la población económicamente activa, y la propia AMIS estima que una familia que pierde a su proveedor sin protección tarda de 2 a 3 años en recuperar su nivel de vida (AMIS, 2024). Para la suma asegurada, una regla práctica que uso con mis clientes: entre 3 y 5 años de los gastos anuales de tu familia, más tus deudas pendientes. Con eso tu gente tiene tiempo de reorganizarse sin malbaratar el patrimonio.

Contrata un seguro temporal (también llamado “de término”): cubre un plazo definido, no acumula nada y por eso mismo es sorprendentemente barato si eres joven y sano. Los planes que mezclan seguro con ahorro parecen más atractivos, pero casi siempre salen perdiendo contra la alternativa de separar las dos cosas; en la lista de los “no” te explico por qué. Y antes de firmar, revisa si ya tienes uno: muchos empleos incluyen seguro de vida como prestación y las hipotecas traen el suyo incorporado.

¿Para quién sí? Para quien tiene dependientes económicos. Para quien no, la prioridad es el de gastos médicos y su fondo de emergencia.

4. Seguro de hogar: el gran olvidado en un país sísmico

Solo 25.8% de las viviendas en México está asegurada, y la cifra esconde algo peor: la mayoría lo está porque el banco lo exige con la hipoteca. Cuando la gente termina de pagar su casa, la cobertura se desploma a 10% (AMIS, septiembre de 2025). Es decir: justo cuando la casa por fin es tuya, la dejas sin protección.

El contrasentido es geográfico. En Guerrero, zona sísmica, solo 11.6% de las viviendas tiene seguro; en Chiapas, 8%; en Oaxaca, 6.5%. En Nuevo León, donde tiembla poco, 70.2%. Los estados que más lo necesitan son los que menos lo tienen. Y el seguro de casa-habitación es, peso por peso de cobertura, de los más baratos del mercado: proteger tu patrimonio más grande cuesta menos que asegurar tu coche.

¿Para quién sí? Para todo dueño de vivienda, sobre todo en zonas sísmicas o de huracán. Si ya tienes hipoteca, no dupliques: revisa qué cubre la póliza del banco. Si rentas, existe la versión de “contenidos”, que protege tus pertenencias por una prima baja.

Los que casi nunca necesitas

Aquí la regla de oro trabaja al revés: si la pérdida no te quiebra, no la asegures. Estos cinco aparecen una y otra vez en cajas de tiendas, sucursales bancarias y llamadas de telemarketing.

La garantía extendida de la tienda

Todo producto nuevo ya trae garantía del fabricante, y la Ley Federal de Protección al Consumidor obliga a respetarla: PROFECO existe justo para eso. La garantía extendida te cobra por cubrir un periodo en el que los aparatos rara vez fallan —si un electrodoméstico sale defectuoso, suele manifestarse pronto, dentro de la garantía original—. Si el aparato es tan caro que su pérdida te doblaría, la respuesta sigue sin ser la garantía extendida: es un fondo de reposición propio.

El seguro del celular

Suma lo que pagarías de prima en dos años, más el deducible que te cobran al reclamar, y compáralo contra el valor de tu teléfono ya depreciado. En la mayoría de los casos el número no cierra: terminas pagando una fracción alta del valor de un aparato que vale cada vez menos. Una pantalla rota es exactamente el tipo de golpe chico que tu fondo de emergencia debe absorber.

El seguro de vida para tus hijos

Suena protector, pero invierte la lógica del seguro: el de vida repone un ingreso, y tus hijos no aportan uno. El asegurado tiene que ser quien trae el dinero a la casa, es decir, tú. Lo que tus hijos sí necesitan es estar cubiertos como beneficiarios en tu póliza de gastos médicos y que tú tengas suma asegurada suficiente. Todo lo demás es emoción bien mercadeada.

Los planes dotales y “educativos” como inversión

Los planes que prometen “seguro + ahorro para la universidad” mezclan dos productos y suelen entregarte la peor versión de cada uno: una cobertura más cara que el seguro temporal puro y un rendimiento menor al que da invertir por separado. La estrategia que gana casi siempre es aburrida: seguro temporal barato por un lado y, por el otro, inversión a tu nombre —CETES, fondos indexados o aportaciones voluntarias a tu Afore, que además deducen impuestos—. La excepción honesta: si sabes que sin un cobro forzoso no ahorrarías ni un peso, un dotal es mejor que nada. Pero entra sabiendo que pagas caro esa disciplina.

Los seguros duplicados que ya pagas sin saberlo

Antes de contratar cualquier cosa, haz inventario. Tu empleo probablemente incluye seguro de vida como prestación. Tu hipoteca trae seguro de vida y de daños incorporados. Tu tarjeta de crédito cobra o incluye un seguro de saldo deudor —y si traes saldo, lo urgente no es asegurar la deuda sino salir de ella cuanto antes—, y las tarjetas con anualidad alta suelen incluir seguro de viaje que la gente vuelve a comprar en cada vuelo. No es que estos seguros sean malos: es que pagarlos dos veces no te protege dos veces.

La tabla completa: qué sí, qué no y para quién

Seguro¿Lo necesitas?¿Para quién?Referencia de costo
Gastos médicos mayoresSí, el primeroTodos, incluso con IMSS/ISSSTEVaría por edad y deducible; se abarata con deducible alto
Auto (mínimo RC)Sí, y es ley en vías federalesTodo dueño de vehículoRC estandarizada: $671–$3,607/año (CONDUSEF)
Vida temporalSolo con dependientesQuien mantiene hijos, pareja o padresBajo si eres joven; suma sugerida: 3–5 años de gastos familiares
Hogar / contenidosMuy recomendadoDueños (sobre todo zona sísmica) e inquilinosDe los más baratos por peso cubierto
Garantía extendidaCasi nuncaLa garantía del fabricante ya te cubre (PROFECO)
Seguro del celularCasi nuncaGolpe chico: lo absorbe tu fondo de emergencia
Vida para niñosNoAsegura al proveedor, no al niño
Dotal / educativoCasi nunca como inversiónSolo si necesitas el ahorro forzosoSuele perder contra término + inversión separada

Cómo contratar sin que te vean la cara

El sector asegurador mexicano sí paga: en 2024 las aseguradoras cubrieron 522,000 millones de pesos en siniestros, unos 60 millones por minuto hábil (AMIS, 2025). Pero paga lo que dice el contrato, no lo que el vendedor prometió. Este checklist de cinco pasos evita la mayoría de los disgustos:

  1. Verifica que la aseguradora esté autorizada por la CNSF. Es el regulador que vigila que tengan dinero para pagarte; una “póliza” de una empresa no autorizada es un papel sin valor.
  2. Pide la cédula del agente. Los agentes de seguros legítimos tienen cédula vigente emitida por la CNSF. Sin cédula, no hay conversación.
  3. Compara al menos tres cotizaciones con el mismo deducible, coaseguro y suma asegurada. Si cambias esas variables entre cotizaciones, estás comparando peras con manzanas. La solidez también se puede cotejar: las calificadoras de riesgo evalúan la fortaleza financiera de las aseguradoras.
  4. Lee las exclusiones, los periodos de espera y las preexistencias antes de firmar. Nadie lee el clausulado completo, pero esas tres secciones son las que producen los “no procede”.
  5. Revisa el historial de reclamaciones en el Buró de Entidades Financieras de la CONDUSEF antes de decidirte.

¿Y si ya contrataste y la aseguradora no responde? No estás indefenso. Así se reparten las quejas que los usuarios de seguros de auto presentaron ante la CONDUSEF en 2024:

Principales causas de reclamación de los usuarios de seguros de auto ante la CONDUSEF en 2024: negativa del pago de la indemnización 34 por ciento, tardanza en la reparación 19, tardanza en el pago 14, calidad de la reparación 11 y monto de la indemnización 8 por ciento. Por qué se queja la gente de su aseguradora de auto Causas de reclamación ante la CONDUSEF, enero–diciembre 2024 Negativa del pago 34% Tardanza en la reparación 19% Tardanza en el pago 14% Calidad de la reparación 11% Monto de la indemnización 8% La causa número uno es que la aseguradora no quiere pagar: por eso las exclusiones se leen antes de firmar. Fuente: CONDUSEF, reclamaciones de seguros de auto 2024, vía El Universal.

El camino correcto tiene dos escalas: primero la Unidad Especializada (UNE) de la propia aseguradora y, si no resuelve, la CONDUSEF, que concilia gratis y tiene facultades reales frente a la institución. Guarda todo por escrito desde el primer aviso del siniestro.

¿En qué orden contratarlos si tu presupuesto es corto?

Es la pregunta que más recibo cuando explico este tema, y mi respuesta como asesor es siempre la misma secuencia:

  1. Gastos médicos mayores, aunque sea con deducible alto. Es el riesgo que más familias quiebra.
  2. Responsabilidad civil del coche, si tienes coche. Cuesta menos que la multa por no traerlo.
  3. Vida temporal, solo si alguien depende de tu ingreso.
  4. Hogar, en cuanto los tres primeros estén resueltos, y antes si vives en zona sísmica.

Y una advertencia de método: el seguro protege el plan, no lo sustituye. Primero necesitas saber a dónde se va tu dinero y tener aunque sea un fondo de emergencia inicial; el seguro se encarga de que un siniestro no destruya lo que ya construiste. Asegurarte sin presupuesto es ponerle techo a una casa sin cimientos.

Preguntas frecuentes

¿Qué seguros son obligatorios en México?

El único seguro obligatorio por ley federal para personas es el de responsabilidad civil vehicular al circular por carreteras y puentes federales (artículo 63 Bis de la Ley de Caminos), y varios estados lo exigen también en vías locales. Además, hay seguros obligatorios por contrato, no por ley: el banco te exigirá seguro de vida y de daños al darte una hipoteca, y la arrendadora puede pedir fianza o seguro de arrendamiento.

¿Cuánto cuesta un seguro de gastos médicos mayores en México?

Depende de tu edad, tu estado de salud, la zona de hospitales y, sobre todo, del deducible y coaseguro que elijas; por eso cualquier “precio promedio” que veas publicado te va a engañar. La forma honesta de responderlo es cotizar el mismo plan con tres aseguradoras. Si la prima te espanta, sube el deducible: conservas la protección catastrófica, que es la razón de ser del seguro, a una fracción del costo.

¿Si tengo IMSS necesito un seguro de gastos médicos mayores?

No son excluyentes: son capas. El IMSS te da atención sin límite de suma asegurada y cubre preexistencias, algo que ningún seguro privado hace. El seguro privado te da velocidad, elección de médicos y hospital privado. La combinación más razonable para muchas familias es conservar la seguridad social y sumar un seguro privado con deducible alto para catástrofes.

¿Qué seguro contrato primero si tengo poco dinero?

Gastos médicos mayores, con deducible alto para abaratar la prima. El siniestro médico promedio costó $132,175 en 2025 según la AMIS, y un solo evento grave puede superar los $400,000: es el riesgo con mayor capacidad de destruir tus finanzas. Después la responsabilidad civil del coche, que además es obligatoria en vías federales, y luego vida temporal si tienes dependientes.

¿La garantía extendida vale la pena?

Casi nunca. Todo producto ya trae garantía del fabricante que PROFECO obliga a respetar, los defectos de fábrica suelen aparecer dentro de ese periodo original, y la pérdida de un electrodoméstico rara vez es catastrófica para tu economía. Ese dinero rinde más en tu fondo de emergencia, que cubre cualquier aparato y no solo el que compraste ese día.

¿Qué hago si mi aseguradora no quiere pagar?

Primero presenta tu reclamación por escrito ante la Unidad Especializada (UNE) de la aseguradora, con tu número de siniestro y toda la evidencia. Si no resuelve o la respuesta no te satisface, acude a la CONDUSEF: la conciliación es gratuita y la negativa de pago es precisamente la causa número uno de las quejas que recibe (34% en seguros de auto durante 2024). Guarda copia de todo desde el día uno.

¿Cómo sé si una aseguradora es confiable?

Tres filtros: que aparezca como institución autorizada ante la CNSF, que su historial de reclamaciones en el Buró de Entidades Financieras de la CONDUSEF no esté entre los peores de su ramo, y que las calificadoras de riesgo le asignen una calificación de fortaleza financiera sólida. Si pasa los tres, el riesgo de que no pueda pagarte es mínimo; el resto depende de que leas bien tu póliza.

Este artículo es educativo y no constituye una recomendación personalizada ni una oferta de ningún producto de seguros. Las primas, coberturas, deducibles y condiciones varían por aseguradora, edad, estado de salud y zona geográfica: cotiza y compara antes de contratar, y verifica la información vigente en condusef.gob.mx y gob.mx/cnsf. Las cifras citadas corresponden a la fecha de cada fuente y pueden cambiar.

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Pablo Padilla, asesor financiero certificado por la AMIB

Pablo Padilla

Asesor certificado por la AMIB · Actuario UNAM · Profesor universitario de finanzas

Llevo más de 10 años en el sector financiero mexicano — banca, mercados bursátiles y docencia. Escribo este blog para que cualquiera pueda entender las finanzas, y también acompaño personalmente a personas que quieren poner su dinero a trabajar con estrategia.

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Fuentes consultadas

  • INEGI y CNBV — Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2024, boletín de resultados (13 de marzo de 2025): 22.9% de la población de 18 a 70 años cuenta con algún seguro; por tipo: vida 13.9%, auto 11.5%, gastos médicos mayores 7.5%, accidentes personales 2.8%; brecha de género de 18.3% (mujeres) contra 28.2% (hombres). inegi.org.mx
  • AMIS — “Aseguradoras pagan 60 millones de pesos cada minuto” (13 de mayo de 2025): las aseguradoras mexicanas pagaron 522,000 millones de pesos en siniestros durante 2024. amisprensa.org
  • AMIS — “Aseguradoras pagaron 122,278 mdp por siniestros médicos durante 2024” (2025): costo promedio por siniestro médico de $117,600 en 2024 (+106% de pagos frente a 2019); 65.2% del gasto corresponde a hospitalización, 18.6% a honorarios médicos y 10.3% a medicamentos (corroborado por Milenio, 9 de abril de 2025). amisprensa.org
  • AMIS (conferencia de Norma Alicia Rosas, directora general), vía Amexi — “¿Cuáles son los padecimientos más costosos para las aseguradoras?” (26 de marzo de 2026): costo promedio nacional por siniestro médico de $132,175 en 2025 (+12.5% anual); hemorragias intracerebrales $425,000, complicaciones pediátricas $344,000, cáncer y tumores $334,000; 14.5 millones de personas con seguro de gastos médicos. amexi.com.mx
  • AMIS — Conferencia “El Seguro de Vida en México: protección y oportunidad” (julio de 2024): el seguro de vida individual protege al 19.4% de la población económicamente activa; una familia sin protección tarda de 2 a 3 años en recuperar su nivel de vida tras perder a su proveedor. amisprensa.org
  • AMIS (Norma Alicia Rosas, directora general) — cifras presentadas en la 35ª Convención de Aseguradores, mayo de 2026: penetración del seguro en México de 2.95% del PIB (desde 1.95% una década atrás), contra 5–6% en América Latina y ~8% en la OCDE. Cobertura de El Economista (11 de mayo de 2026, consultada vía sindicación) y de La Jornada, “El 2025, un parteaguas para el sector de seguros en México: AMIS” (12 de mayo de 2026). jornada.com.mx
  • AMIS, vía Amexi — “Sismos: solo 1 de cada 4 viviendas en México está asegurada” (18 de septiembre de 2025): 25.8% de las viviendas aseguradas a nivel nacional; la cobertura cae a 10% al liquidar la hipoteca; Guerrero 11.6%, Chiapas 8%, Oaxaca 6.5%, Nuevo León 70.2%. amexi.com.mx
  • CNSF, vía El Universal — “Seguros para autos, estancados desde la pandemia en México” (5 de noviembre de 2025): 19.8 millones de autos asegurados al cierre de 2024, 32.3% del parque vehicular; serie 2020–2024: 31.4%, 31.9%, 32.4%, 32.7%, 32.3%. eluniversal.com.mx
  • CONDUSEF — “¿Sabías que es obligatorio contratar un seguro de auto?”: artículo 63 Bis de la Ley de Caminos, Puentes y Autotransporte Federal (obligatorio desde septiembre de 2014); pólizas de responsabilidad civil estandarizadas de $671 a $3,607 pesos anuales. condusef.gob.mx
  • CONDUSEF — reclamaciones contra aseguradoras (datos estructurales 2022): de 30,564 reclamaciones, auto concentró 50%, vida individual 31% y gastos médicos mayores 6%; la causa principal fue la negativa de pago (38%). condusef.gob.mx
  • CONDUSEF, vía El Universal — “Los seguros de autos que más reclamos tienen ante la Condusef” (8 de agosto de 2025): causas de reclamación 2024: negativa del pago de la indemnización 34%, tiempo de reparación 19%, tiempo de pago 14%, calidad de la reparación 11%, monto de la indemnización 8%. eluniversal.com.mx
  • CIEP — “Gasto de bolsillo en salud: resultados de la ENIGH 2024” (5 de agosto de 2025): gasto promedio de $6,421 anuales por hogar (+7.9% real frente a 2022); 38.3% se destina a medicamentos. ciep.mx
  • OCDE — Health at a Glance 2023, nota país México: el gasto de bolsillo representa 41% del gasto total en salud en México, la proporción más alta de la OCDE (promedio: 18%). oecd.org
  • Cámara de Diputados — Ley de Caminos, Puentes y Autotransporte Federal, artículo 63 Bis (texto vigente). diputados.gob.mx
  • AXA México — “Seguro de auto obligatorio en carreteras federales: evita multas” (31 de marzo de 2026): multa de 20 a 40 UMA por circular sin seguro, equivalente a $2,346–$4,692 con la UMA 2026. axa.mx

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